En todas las casas ibicencas aún podemos encontrar la vid, usada muchas veces para dar sombra en los convites familiares de verano y apreciada por esos racimos de uvas que nos darán el vino de la casa que se beberá durante todo el año. Este anillo recuerda a la forma de los zarcillos enredándose por cualquier recoveco que esté a su alcance.
El diseño de esta pieza surge en nuestro taller de Ibiza, donde transformamos ideas en joyas únicas que hacemos con pasión y dedicación. Todas ellas están fabricadas mediante procesos artesanales y cuidando hasta el último detalle.
Consulta con nosotras en info@catalinasibiza si necesitas una talla distinta a las disponibles.














